Consenso con Seguridad Vial destraba conflicto por movilidad en la zona
Ciudad Juárez, Chih. 5 diciembre 2025.— La construcción del camellón proyectado en el sector Zaragoza–Waterfill podrá retomarse luego de que autoridades de Seguridad Vial alcanzaran un acuerdo con los residentes inconformes, quienes decidieron retirar el amparo que mantenía detenida la intervención. El consenso abre paso a la reactivación de una obra considerada estratégica para ordenar el flujo vehicular en uno de los accesos fronterizos con mayor tránsito de la ciudad.
El desacuerdo surgió ante la preocupación de los habitantes por posibles afectaciones en la avenida Ramón Rayón, una arteria que absorbe gran parte del tráfico hacia el puente Zaragoza. Los vecinos temían que la circulación quedara restringida a un solo sentido, lo que, según su percepción, generaría congestionamientos, alargaría tiempos de traslado y complicaría la entrada y salida de vehículos de colonias residenciales y zonas comerciales.
Este tipo de polémicas no es nuevo en Ciudad Juárez: la construcción de camellones y distribuciones viales ha generado en otros puntos de la ciudad reclamos por accesos cerrados, retornos eliminados y modificaciones abruptas a rutas cotidianas. De acuerdo con tendencias nacionales en infraestructura urbana, la falta de información previa y socialización comunitaria suele detonar conflictos que retrasan obras públicas y aumentan sus costos.
Tras reunirse con los residentes, el coordinador de Seguridad Vial, Jesús García, explicó las características reales del proyecto, las alternativas de movilidad previstas y la forma en que se evitaría limitar el tránsito sobre Ramón Rayón. Durante el encuentro se revisaron inquietudes técnicas y se detallaron soluciones para mantener rutas funcionales mientras avanza la obra.
El entendimiento permitió disipar la percepción de afectaciones mayores y generó un ambiente favorable para destrabar el proceso. Con ello, la persona que promovió el amparo notificó que acudirá a retirarlo en los próximos días.
Con la resolución del conflicto vecinal, se prevé que los trabajos reinicien —o arranquen formalmente— la próxima semana. La intervención busca ordenar el tránsito en una zona donde confluyen rutas comerciales, tráfico fronterizo y flujos residenciales, lo cual convierte al proyecto en un punto clave para reducir incidentes viales y mejorar la movilidad en uno de los corredores más complejos del suroriente.
La reactivación del proyecto refleja la importancia del diálogo comunitario previo a la ejecución de infraestructura urbana, una práctica que especialistas en movilidad recomiendan para prevenir conflictos y garantizar obras más eficientes y aceptadas socialmente.
